Abrí la boca, luego la volví a cerrar. Durante un largo momento, no dije nada.
Gideon me seguía mirando con esa expresión tranquila, esperando una respuesta. Sebastian se había quedado rígido a mi lado, observando el costado de mi cabeza con una mirada que había llegado a conocer demasiado bien en los últimos días.
La verdad era que sí quería ver mi antiguo espacio de trabajo. Más de lo que quería admitir, incluso a mí misma. Había pasado años en ese invernadero, cultivando plantas que no se p