—¿De qué se trata esta vez?
—Me estoy volviendo loca encerrada aquí dentro —dije, señalando con un gesto la tienda a nuestro alrededor—. Necesito aire fresco. Un lugar donde pueda empezar un jardín. Quiero libre tránsito por el campamento.
—Sabes que no puedo hacer eso, Avery —Asher pronunció las palabras despacio, como si le estuviera hablando a una cachorra. Pero sonrió levemente—. Sin embargo, te permitiré pasear con un guerrero. De hecho, yo mismo te daré un recorrido ahora mismo. Vístet