Punto de vista de Avery
—Te ves más deprimida de lo habitual.
Mis orejas se animaron cuando uno de los miembros de la manada se colocó detrás del mostrador donde yo estaba arrodillada, apilando palés para el tendero que mantenía el almacén de la manada.
Sabía que no estaba hablando conmigo.
Nadie lo hacía.
Pero aun así, no pude evitar aguzar el oído para escuchar la respuesta del tendero. Ahora que era una loba non grata dentro de la manada gracias al castigo de Dierdra, me descubrí anhelan