Punto de vista de Avery
Habíamos entrado en un periodo de lluvias. Todos los días, las ventanas de la casa de la manada traqueteaban en sus marcos mientras los truenos retumbaban a nuestro alrededor. Los lobos entraban y salían a toda prisa, envueltos en impermeables y parkas, oliendo a perro mojado.
Observé la lluvia cayendo en gruesos canales por el cristal y seguí su rastro con las yemas de los dedos. Más allá, la calle distorsionada que atravesaba el pueblo brillaba; las farolas se refleja