Mundo ficciónIniciar sesiónCarolina, está llorando, por lo que, imploro que sean buenas noticias porque su llanto está acompañado de una sonrisa. Por eso, corro hacia ella para agarrarla de los brazos y exigir una respuesta.
— ¡¿Realmente es ella?! — pregunto angustiado.— ¡Sí! ¡Se encuentra en Pensilvania! — dice Carolina y yo maldigo por encontrarme tan lejos ahora.— ¡Solicita un avión y un helicópte






