Los chicos se mueven rápido y eso es gracias a que todos están de acuerdo en que no podemos quedarnos de brazos cruzados cuando Edmond no aparece. Por eso, cuando yo salgo ya los autos están listos para nosotros y por ello, nos marchamos rápidamente hacia la pista donde el avión ya nos espera.
Con todo lo que puede pasar, la angustia me invade al no saber si seré capaz de salvar a la manada y a mi esposo con todo lo que podría enfrentarme, pero sé qué más estresada voy a estar si me quedo en es