Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente
En el olvido quedó la posibilidad de dormir sola, porque anoche bebimos tanto que no recuerdo en qué momento regresamos a la habitación. Por lo que, lógicamente, Edmond aprovechó el momento en el que no era consciente de mí para compartir la cama conmigo.— Ya ha amanecido, ¿Verdad?— ¿Ah? — pregunto aturdida.— Dijiste que tenías muchos planes que hacer y necesit






