Lilia mira a su colega con la boca abierta y los ojos agrandados, debido a lo sorprendente que el relato de la mujer le parece. Un escalofrío le recorre el cuerpo ante las imágenes que le llegan a la cabeza, al imaginarse esa barbaridad de la que apenas se está enterando y que es la razón para que haya encontrado a la prensa frente al hospital cuando llegó. Asimismo, la causa del desorden en el trabajo que desempeñan y el pánico entre sus compañeros y los pacientes.
—No lo puedo creer... —espet