Edward Knoefel
El odio era lo que me movía. Era la única llama que aún ardía en medio del caos en el que se había convertido mi vida. Haría que Hunter llorara lágrimas de sangre, era una promesa. Me lo había quitado todo. Incluso a mi madre… incluso ella se volvió contra mí. Todo por culpa de ese desgraciado.
Quise matarlo. Y estuve a punto de conseguirlo. Lo dejé en coma. El plan era arrebatarle todo con un golpe preciso y, al final, acabé entregándole lo único que realmente quería: mi mujer.