Hunter Knoefel
Intentaba ser lo más tranquilo y caballeroso posible. Incluso me puse un pijama y creo que la última vez que usé uno fue cuando fui a un campamento de vacaciones, en la adolescencia, y tuve que dormir en un alojamiento compartido. Desde entonces, nunca más.
No podía dejar que se fuera al bungalow, y menos sabiendo que Edward iría allí. Fingí creer la historia del viento, pero en el fondo lo sabía: el verdadero problema era mi “adorable” hermano.
Lo peor de toda esa situación era