Parte 3...
Isabela
Encontré a Yelena en el pasillo y me preguntó si estoy bien. Hasta que sí, pero no voy a revelar que sus hijos me ponen nerviosa. Pero ella debe tener una idea de lo que estoy pasando ahora.
— Isabela, ¿vas a seguir en la habitación de Enzo? — me preguntó — Creo que no hay motivo para que salgas, al fin y al cabo, la boda será pasado mañana — sonrió — Ya te acostumbras a compartir la habitación con tu esposo.
Creo que ella tiene razón. ¿De qué me sirve ir a otra habitación, s