Parte 7...
Isabela
La luz del amanecer bañaba la cocina mientras nos reuníamos para enfrentar otro día después de toda la agitación ocurrida anteriormente. La mesa estaba llena de delicias para probar, pero tenía un sabor amargo en la boca, quizás por la medicina que tomé o porque ahora que sé que estoy embarazada, mi cuerpo comienza a mostrar los síntomas de la gestación.
La cocinera pidió permiso y nos dejó con todo dispuesto en la mesa. Enzo me está sirviendo una taza de café negro, como me