Narrado por Luísa
Después de que pasaran semanas desde que Dominic y yo habíamos ido al casino, algunas cosas habían cambiado entre nosotros. Ahora él pasaba más tiempo libre conmigo. Dominic también solía llevarme con frecuencia a algunos de sus restaurantes y casinos los fines de semana.
A veces, me sentía ilusionada al pensar que yo era más que una obsesión para él, aun sabiendo que, muy probablemente, Dominic me veía solo como una propiedad que le pertenecía.
Me había resignado al hecho de