Cuando desperté por la mañana, diferente de todos los días que dormía con Dominic desde que me obligó a compartir la cama con él, no sentí su cuerpo a mi lado.
Y no sabía si estaba feliz o triste por eso.
Hundí mi cabeza en la almohada, intentando de alguna forma dormir nuevamente. No quería pensar en eso. En ayer.
Pero el sueño parecía nunca llegar.
Y cuanto menos quería pensar en lo que me había hecho en la sala de cine, más recuerdos de la noche pasada invadían mi mente.
Mierda, estaba tan j