No parecía desear mucho la presencia de su propio hermano cuando fuéramos a ver la película.
— Acertaste, hermanita —dijo Dominic en tono burlón, lanzándole una sonrisa sarcástica.
El amor entre hermanos estaba tan claro como el cristal para mí. De lejos se veía que esa familia rebosaba amor. Y qué amor, eh...
— Si te la pasas besuqueando a Luisa mientras vemos la película, juro que te voy a amargar la vida por meses, hermanito —no parecía estar bromeando.
— Voy a buscar algunas cosas —Dominic