--
Miré por la ventana del coche deportivo, por un momento apreciando la vista. No sabía que echaba tanto de menos mi Estado hasta ver las calles por las que había pasado y oír ese viejo acento.
— Estoy confiando en tu sentido de la dirección. — Máximus comentó a mi lado.
— Conozco estas calles desde niña. — Le dije. — Más de lo que imaginas.
Habíamos cogido un camino menos transitado, por cuestión de tráfico. Claro, había tres coches haciendo nuestra seguridad. Pero opté por no hacer una comit