Mi cabello castaño cubría mis pechos, pero mi pelvis estaba completamente expuesta. Y Dominic estaba justo detrás de mí, mucho más alto y robusto que yo. Era una belleza diabólica de sonrisa perfecta y hermosos ojos ahora dilatados de deseo.
Hermoso de muerte y peligroso como el diablo. Mi propio demonio personal.
Mi cuerpo pequeño en comparación al suyo no podía ocultarlo ni mínimamente. Y eso solo evidenció lo vulnerable que parecía ante él.
La imagen era tan obscena que sentí mi cuerpo hormi