Narrado por Luisa
Me estremecí al pensar para qué diablos servía esa barra de hierro. ¿Acaso Dominic iba a usar esa cosa para atarme? Mierda, no quería quedarme sin mover mis piernas, ya bastaba estar con mis manos atadas.
— Amor, ¿para qué sirve esta barra de hierro? — pregunté a Dominic con mi mejor cara de niñita buena a pesar del miedo que recorría mis venas al pensar en diferentes tipos de uso para esa barra de hierro, y ninguna de ellas me era agradable.
Sonrió con pura maldad antes de po