Narrado por Luisa
Cuando desperté, lo primero que sentí fue un horrible dolor en mi cuerpo, como si un camión hubiera pasado por encima de mí. Mi espalda ardía tanto como mi trasero, mi garganta dolía aunque no la tocara y mi intimidad estaba tan dolorida.
Me quité el edredón de encima levantándome de la cama, notando que además de estar desnuda, también estaba en la habitación donde dormía con Dominic todas las noches, y no en la habitación de BDSM.
Pasé mi mirada por la habitación, pero no lo