Un bebé que sería parte mía y de Dominic. Un bebé que ahora sabía que era resultado del amor entre Dominic y yo. Y, por Dios, me estaba volviendo una mujer tan cursi.
Apenas me reconocía a veces. Había dejado atrás mi pasado.
Ya pasó mucho tiempo desde que era una chica miedosa que temía cometer errores o se encogía ante la primera señal de peligro.
Después de todo, me guste o no, soy la esposa del Don de la mafia italiana y la primera dama de la mafia italiana. Y sabía, aunque nunca hubiera co