En cuanto abre los ojos, Zoe dedica ese pensamiento único a sus seres amados que no están con ella y se va directo a la ducha.
Al salir, se viste con un pantalón ligero y ancho, una blusa ajustada y una chaleca de hilo. Se calza unos zapatos bajos, para estar cómoda mientras se dedica a revisar la bolsa de valores.
Va leyendo las noticias y así la encuentra Rita, que le lleva el desayuno, pero se ve más ansiosa que de costumbre.
—¿Pasa algo?
—No me gusta el chisme, pero al pasar por fuera de la