Amor Valiente. Capítulo 59: Un ángel para Daryan
Daryan suspira con frustración, cuando Bastián le dice tartamudeando que no se vaya.
—Demonios, cálmate.
—No puedes irte… ¡Schneider está en Roma!
—¡¿Qué me estás diciendo?! —dice girando en la carretera por cualquier parte y apretando el acelerador hasta el fondo—. ¿Estás seguro?
—Sí, acabo de captarlo en una cámara y no te gustará dónde…
—No me digas… ¡Maldición! —dice golpeando el volante con frustración—. Dile a mi padre y manda un equipo a la casa, mi mujer está sola con mis hijos.
—