Mientras que las primas de Sara no la estaban pasando nada bien, están siendo azotadas eróticamente, Eliana está amarrada a una rueda grande donde su trasero está expuesto, entretanto que Tory está amarrada de pies y manos suspendidos en el aire, completamente abierta, ambas gritan misericordia y que las dejen ir.
—Suéltenos, por favor, no soportamos más.
—¿Acaso no se están divirtiendo?, porque yo apenas estoy comenzando a calentarme.
—No queremos estar aquí, déjenos ir.
—Dejarlas ir, eso n