La doctora continuó explicando algunos detalles importantes sobre el embarazo, recordándole a Brenda que debía seguir cuidándose y mantener el control regular. Madelaine, siempre atenta, escuchaba cada palabra como si ella misma fuera la madre. Era evidente cuánto se preocupaba por Brenda y cuánto disfrutaba ser parte de este proceso.
Cuando salieron del consultorio, ambas seguían rebosantes de felicidad. La noticia de los trillizos –y ahora saber que serían dos niñas y un niño– era un motivo p