Mundo ficciónIniciar sesiónBrenda permaneció en su habitación durante lo que le pareció una eternidad. El silencio en la habitación era sepulcral, su cabeza continuaba proyectando los eventos de la noche anterior y esa interacción con el árabe por la mañana. La mujer sentía que, a pesar de sus intentos constantes por alejarse, los pensamientos continuaban al acecho de su cabeza. Era como si no podía huir de ellos.
—Necesito hacer algo… cualquier cosa —murmuró, poniéndose de pie de un salto.Decidida






