Ella frunció sus labios y acercó su bebida a su boca.
—Bien… —no iba a seguir preguntando de eso, tenía todo el tiempo del mundo para saberlo en el futuro y nada la apuraba.
Qué optimista era si pensaba de esa forma
—Entonces… —pensó por un segundo y luego preguntó atropelladamente—. ¿Te has enamorado alguna vez?
Optó por eso, ya que le interesaba demasiado saberlo, así podría decidir cuánto debía dolerle que su respuesta a sus sentimientos era cumplirle un capricho, como si fuera una obligaci