Elisa se sentía estúpida y boba.
¿Cómo rayos se había permitido sentirse enamorada hace apenas unos segundos, de una persona que era obvio que no sentía más que desprecio por ella?
Era una idiota sin límite…
Al cerrar la puerta, se cubrió la boca con una mano y corrió hacia la salida, no quería que nadie la viera, porque eso iba a hacerla sentir más humillada de lo que ya se sentía.
Quería escapar, irse de allí y le importaba un cuerno si alguien del clan de Andrei la encontraba y le daba m