Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos días siguieron pasando y no había lugar de la casa en donde Mateo no le demostrara devoción a Vania, dejándola siempre con el corazón lleno de paz, ya fuera con sus atenciones o haciéndole el amor.
Cada mañana él mismo la llevaba a la universidad y por las tardes la recogía allí o en la librería, tenía un control exacto de quienes se le acercaban, porque no quería que nadie la d







