Capítulo 42. Buenos modales.
Juliette Moreau
Abro los ojos y me siento en la cama de golpe. El corazón acelerado me sube a la boca y por un instante desconcertante, no sé dónde estoy. Pestañeo varias veces para aliviar la neblina que cubre mis ojos y tomo una respiración profunda para intentar calmar esto que siento.
El recuerdo llega de golpe. El teatro, la llamada para saber de Janett, la limusina y la voz de Aston diciéndole al chofer que nos llevara a su ático.
«Estoy en su casa».
Me paso una mano por el rostro y no