Capítulo 27. Por decencia.
Juliette Moreau
El mundo regresa a mí a trompicones cuando vuelvo a la realidad después del orgasmo que ambos nos hemos permitido.
Todo se siente jodidamente irreal, tanto, que en este momento no me importa el plan, esto voy a disfrutarlo a pesar de eso.
Miro a mi alrededor y la sala de juntas sigue siendo la misma. La gran mesa que domina el lugar, como siempre imponente, rodeada de sillas, la alfombra oscura, los ventanales mostrando una ciudad que no tiene idea de lo que