Capítulo 26. Cierre del trato.
Juliette Moreau
La piel se me eriza en cuanto lo escucho, y no me da tiempo reaccionar, porque él me levanta de un tirón de mi silla y me arrastra hasta apoyarme sobre la mesa, justo entre sus piernas.
Podría decir que pongo un poco de resistencia, pero es una pura mentira.
No lo hago.
Sus manos grandes y posesivas rodean mi cintura mientras se pone de pie. Sus pulgares se clavan con firmeza en mi piel, marcando territorio sin pedir permiso.
Mi respiración se acelera cuando me eleva lo sufi