Capítulo 113. Una confesión.
Aston Myers
Juliette duerme sobre mi pecho, su cuerpo todavía desnudo está pegado al mío. Fue tanto el placer que le generó nuestro juego, que terminó agotada.
Miro al techo y cuento cada uno de los diseños de yeso. Necesito dejar de pensar en todo lo que siento, y esto tan fácil fue lo mejor que pude encontrar.
Una. Dos. Tres flores de Lis.
«¿Cómo llegué a este punto? ¿Cómo se supone que pueda olvidar esto que empieza a ahogarme?».
Suelto un profunda exhalación y el movimiento de mi pech