—Perfecto —respondió Anthony, tratando de sonar más calmado de lo que realmente estaba—. Voy en camino también, estaré ahí pronto.
La llamada cambió de línea, y esta vez fue Héctor quien habló. Su tono era serio, directo.
—Anthony, ya tengo la ubicación. Es la segunda cabaña al norte del rio —dijo Héctor.
Anthony sintió una punzada de sorpresa. Era la misma ubicación que James le había dado. Eso significaba que ambos estaban en el lugar correcto.
—¿Cómo lo sabes? —preguntó Anthony, más por iner