«¿Y si él me sacó toda la información que pudo y se fue para compartirla con su familia…? Yo se lo entregué todo… Sin considerar… Sin pensar mal de él o siquiera dudar… Qué tonta», concluyó Nicole en sus pensamientos.
— Toma… — Nicole le entregó la llave de la habitación a Juliana. — Tú deberías de tener esto, no yo… Puedes esperarlo si quieres o volver, no lo sé, quizás si lo llamas…
— Eh, yo… — Juliana se mostró algo insegura por un instante. — Es que perdí toda la información de mi teléfon