Cap. 72: No voy a traicionar a Doménico.
Ángelo se detuvo frente a Renata, sus ojos verdes cargados de una intensidad que la desarmaba.
—Porque este es el lugar donde compartí los mejores momentos con Renata, mi esposa —respondió.
Renata sintió que las palabras caían sobre ella como un torrente. Renata. Mi esposa. La manera en que él pronunció su nombre, con un amor tan palpable, perforó la fachada que había construido como Elise Laurent.
—Aquí —continuó, señalando hacia la puerta de una de las habitaciones—, nos entregamos por primer