Cap. 139: Una familia de verdad.
Justo en ese momento, la puerta se abrió de golpe y Dante entró corriendo, su rostro iluminado por la emoción más pura.
—¡Papá! ¡Papá! —gritó, con los ojos brillantes—. ¡Renata es mi mamá! ¡Es mi mamá de verdad!
Ángelo se levantó con una sonrisa, ya esperando esa reacción, pero nada lo preparó para ver a Renata de pie en la puerta, con los ojos llenos de luz, sin sombras, sin miedo.
—¡Lo sabía! ¡Siempre lo supe! —continuó Dante, aferrándose al torso de su padre con emoción—. ¡Mi mamá es una rei