Cap. 125: A punto de descubrir la verdad.
Ángelo sonrió, su rostro se suavizó al pensar en la niña.
—Ella confía en mí. Me llama papá sin dudarlo. Creo que me ve como su seguridad… su hogar.
Renata, que había permanecido en silencio, intervino.
—Es verdad. Chiara está floreciendo. Desde que está conviviendo con nosotros, se ha vuelto más confiada, más feliz —explicó con la voz llena de cariño—. Creo que para ella, no importa la biología. Ángelo es su padre.
El terapeuta tomó nota mentalmente antes de responder.
—Entonces, lo primero qu