Cap. 12: ¡El hospital psiquiátrico se ha quemado!
Aturdida, Renata levantó la vista y, entre el humo y las luces de emergencia, reconoció el rostro familiar de Doménico. Él la miró con urgencia, sin perder tiempo en explicaciones.
—Renata, confía en mí —le susurró al oído mientras la guiaba hacia la salida—. Vamos, rápido.
Doménico había vuelto al hospital a buscar un expediente que había olvidado en su oficina y, al ver el incendio y el caos, algo lo impulsó a buscarla instintivamente. Encontrarla tambaleándose, vulnerable y perdida, había sid