Los ejecutivos se miraron entre sí, indecisos, y al final todos señalaron a Henry para que hablara.
—Señorita Darrow, ¿no sería demasiado arriesgado? —preguntó Henry con preocupación.
—¿No creen en nuestros productos? —replicó Celeste, alzando una ceja.
—Claro que creemos, pero… —nadie se atrevió a completar la frase.
Todos sabían que los llamados productos blanqueadores, eliminadores de manchas o antiarrugas del mercado solían ser más marketing que resultados reales.
Y aunque la serie But