Mónica añadió:
—Está bien si perdemos una competición porque no tenemos suficiente talento. Pero traer a Hanna para reemplazarte… Fiona, esta vez te pasaste.
Fiona estaba furiosa. Aun con la ayuda de Hanna había perdido, y ahora Helen y Mónica también la estaban culpando. Incapaz de soportarlo, explotó:
—¡Perras! ¡Dejen de fingir que son virtuosas! Si fueran tan inocentes, ¡habrían rechazado la ronda extra cuando gané la última vez!
Señaló a ambas con rabia.
—¿Creen que traje a Hann