—He oído que el gobierno planea vender terrenos en el distrito de Nillsin. Revísalo y compra algunos para la empresa.
—Lo sé, abuelo —respondió Michael.
Harold se sentía resentido. El señor Louis siempre favorecía a Michael y jamás lo había tomado realmente en serio. Sin embargo, al recordar de lo que Michael era capaz para conseguir lo que quería, no se atrevió a mostrar ese resentimiento. Michael era implacable y despiadado con sus competidores, y Harold sabía que no dudaría en tratarlo i