—¡No te defraudaré! —dijo con determinación.
Un momento después, Philip frunció el ceño y exclamó de repente:
—¡Bah, ese centro comercial Serena es realmente desvergonzado!
Al oír eso, Celeste se volvió y miró por la ventana. Afuera, colgada en la fachada del centro comercial Serena, había una enorme pancarta publicitaria.
En ella se leía: «DNC, una marca internacional de cuidado de la piel, llegará pronto al Centro Comercial Serena».
Gracias al impacto de la marca DNC, el centro comerci