Capítulo 37. No puedo cargar con tu muerte en mi conciencia.
ISABELLA
Estaba furiosa, Alexander no paraba de beber un trago tras otro, era demasiado y no quería verlo así, además de sentir su intensa mirada todo el tiempo sobre mi.
Preocupada por él, cuando ya termine mi turno no tuve otra opción que acercarme para decirle que parara y el después de mi insistencia había aceptado y se iba, pero quizás estuviera siendo tonta de nuevo o había perdido la cabeza, pero no lo podía dejar solo en ese estado, así que decidí que lo llevaría, yo no quería que le pa