Pero las pestañas de Jane temblaron y, poco después, varias lágrimas se acumularon en sus ojos brillantes.
—Mi familia pasó por una época muy difícil. Mi padre hizo unas malas inversiones y lo perdimos todo. Los acreedores vinieron por lo que quedaba y se llevaron hasta lo último que teníamos. Incluso lo atacaron a él. Le destrozaron las rodillas a golpes con bates de béisbol y lo dejaron lisiado. Él... —Jane tragó saliva—. Él terminó quitándose la vida y nos dejó a mi madre y a mí en la ruina.