Solo escuchar el nombre de Alexander hizo que algo dentro de mí se hundiera.
No quería pensar en esa posibilidad. No quería creer que él pudiera estar detrás de aquello.
Pero la duda ya estaba ahí. ¿De verdad había sido capaz de incendiar la casa de mi familia después de que le había pedido expresamente que no la destruyera?
¿Ese contrato falso había sido suficiente para despertar una rabia tan oscura en él?
No. No podía imaginar al Alexander que conocía haciendo algo así. El hombre que me había