Perspectiva de Ella
El collar de diamantes era hermoso.
Alexander lo sostenía con cuidado entre sus manos, y las pequeñas piedras brillaban bajo la luz, reflejando destellos de colores por las paredes de la cámara acorazada.
Pero jamás podría reemplazar el relicario de Lilith.
Nada podría hacerlo.
Aun así, no podía negar que el gesto de Alexander me había conmovido.
Me estaba dando el collar de su bisabuela para compensar lo que había pasado con el relicario de Lilith.
—No tienes que hacer esto