Otra foto nuestra apareció en la pantalla y sentí que el estómago se me revolvía con tanta fuerza que pensé que iba a vomitar.
—Y tampoco podemos fingir que la señorita Night no sabe perfectamente lo que está haciendo. Sabe que se parece a Ella y está aprovechándose de ello. Los dos están trastornados.
Me llevé una mano al estómago.
Era una fotografía tomada el día que habíamos salido de compras con Anya y Lucien.
El beso que habíamos compartido en aquel rincón escondido de la tienda, convencido