Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche se asienta sobre el refugio con un aire de tranquilidad que no es más que una ilusión. Dentro de una de las habitaciones, Alain observa a su hermano con curiosidad. Alonzo, sentado en una esquina con los brazos cruzados, mantiene la mirada fija en un punto indeterminado, con el ceño fruncido, inmerso en pensamientos oscuros que ni siquiera él sabe cómo manejar.
Alain, quien ha crecido con el amor y la calidez de Isabella y Antoi







