MÍA
Ver a Emma me hace feliz, hasta que recuerdo que ella es la mejor amiga de Basil, una mujer de la Bratva, y que si sé ha infiltrado aquí, es solo por una razón, una que me altera los sentidos.
—Tu padre sí que tiene una seguridad de diez —se queja.
Es ahí cuando me doy cuenya de que tiene una herida en uno de los costados, la sangre brota demasiado y ella pierde el equilibrio, se saca una daga al tiempo que sus rodillas se impactan sobre el suelo.
—Maldición, sí que me costó un mundo lle