MÍA
Bebo el vaso de agua que me han traído, aunque no siento el líquido en mi garganta, solo lo hago como un mecanismo de defensa, mi padre ha terminado de contarme todo, con pruebas, y no puedo dejar de sentir este vacío en mi pecho, ellos, los Sokolov, son quienes han matado a mi madre cuando más la necesitaba, ellos son los únicos culpables.
—Vine por lo que es mío, por mi trono —rompe el silencio mi padre—. Esto es lo que somos y no puedo seguir sin tu presencia, cariño.
Frunzo el ceño le